Hola a todos, hoy nos ocuparemos en reflexionar sobre la famosa triada: docente – alumno
– conocimiento, pero esta vez en el contexto de la Educación A Distancia (EAD)
en el Nivel Universitario.
Esta triada didáctica-pedagógica, siempre vigente, es y fué caracterizada en gran cantidad de oportunidades por investigadores y especialistas en ciencias de la educación a la luz de diferentes enfoque o corrientes de pensamento. En esta oportunidadtrataremos de abordarla y caracterizarla en la EAD especificamente en el Nivel Universitario.
Como primera particularidad podemos establecerla como una relación basada en interrelaciones en las que cobra gran significancia el alumno, conciderado este como el destinatario del programa de acción generado para el logro de los
aprendizajes. Entendemos en EAD que el programa de acción diseñado, planificado ejecutado y evaluado, se lleva a cabo no por un sólo docente, sino por lo que llamaremos “LA INSTITUCIÓN”. La Institución, es definida por López Aretio,
"...como la multitud de agentes que intervienen en el proceso de
enseñar y aprender, hasta tal punto que solemos reconocer a la institución como
la portadora de la responsabilidad de enseñar."
Continuando con la relación que se presenta,
el docente es el preparador cognitivo
del trayecto o camino que el alumno debe alcanzar por sus propios medios, por lo que termina su rol como preparador y facilitador de proceso metacognitivo, necesario que el alumnos pueda desarrollar de forma autónoma con el objetivo del alcance de aprendizajes significativos, propuestos en el programa de acción. Camino
que el alumno no desarrollará solo, si no en compañía de una serie de agentes entre los
que están los docentes, los tutores y también sus pares. Es un proceso de
aprendizaje que a pesar de lo que el común de la gente suele pensar, no se
desarrolla en soledad, en un espacio físico “intangible”.
El espacio de desarrollo de los
programas de EAD, se ven ocupado por
toda una suerte de recursos, personas, estrategias y medios que terminan de
conformar un dinámico entorno donde se desarrolla el proceso de enseñanza
aprendizaje. Ese entorno diseñado y planificado, en consideración de las particularidades del sujeto de aprendizaje del nivel universitario, no escapa a la realidad aúlica en la que divergen una amplia gama de perfiles que deben ser contemplados en la praxis, en miras del éxito del programa acción,
y es aquí donde se encuentra el gran desafío
del docente en esta modalidad de enseñanza y aprendizaje.
El docente no solo debe conocer el
perfil de su alumno, debe adaptarse a
las necesidades, características e intereses personales de los alumnos y a su
disponibilidad de tiempo, espacio, motivaciones, ritmos y estilos de aprender,
por lo que el currículo a cubrir habría de ser flexible y adaptable a estas
circunstancias.
En esta instancia de praxis o acción el rol del docente tutor, cobra gran importancia como mediador entre docente a cargo de la curricula y el alumno.
La Práctica docente en EAD
en el Nivel Universitario, esta signada por la posibilidad y capacidad del docente de elegir
el o los recursos a utilizar, de
reflexionar acerca de sus propias prácticas, de las condiciones en las que implementa
las actividades, sus intervenciones, etc.
Las prácticas de enseñanza, en el nivel
universitario deben ser acordes a las necesidades del sujeto del nivel, a sus particularidades
y desarrollo psico-evolutivas y
cognitivas. No es lo mismo enseñar o diseñar un programa de EAD par un niño de
nivel primario que para un adolescente de nivel secundario o para un adulto del
nivel universitario.
Es sabido que las condiciones
institucionales, no siempre acompañan al
unísono a los programa de EAD. En la actualidad, se vienen desarrollando desde
hace varios años, acciones de perfeccionamiento, instrumentación y equipamiento, en algunas instituciones de
Nivel Superior con el fin de optimizar los procesos de EAD. Por otra parte estos
procesos, también se ven trastocados por las condiciones socio-históricas de los
agentes que conforman esta triada educativa (Profesor – Estudiante), más aún si
asociamos este factor a la diversidad de sujetos de aprendizajes que acceden a
estos programas, con bagajes y signos culturales que convergen de manera determinante en el foco
cognitivo del proceso de enseñanza-aprendizaje.